¿De qué sirve tener un diputado como Joaquin Zebadúa Alva si Chiapas sigue igual o peor?
Joaquín Zebadúa llegó al poder vendiéndose como un «intelectual progresista», pero en la práctica ha sido un fantasma legislativo: sin resultados, sin presencia, sin vergüenza.
Mientras miles en Chiapas viven en la miseria, sin acceso a salud, educación ni seguridad, él solo aparece para tomarse la foto, lanzar discursos reciclados y cuidar sus aspiraciones personales. ¿Dónde está cuando las comunidades lo necesitan? ¿Cuántas veces ha caminado con el pueblo desde que se encaramó al cargo?
Zebadúa traicionó la confianza de quienes creyeron en un cambio real. Hoy representa la peor cara del oportunismo político: la del académico de salón que habla bonito pero nunca ensucia los zapatos con el lodo del pueblo.
Chiapas no necesita más farsantes disfrazados de redentores. Necesita líderes con huevos, compromiso y calle. Joaquín Zebadúa no es uno de ellos.
#BastaDeSimulación
#ZebadúaNoRepresenta
#ChiapasDespierta

