Violencia y desplazamientos en Chiapas
El estado de Chiapas, históricamente marginado y con una población mayoritariamente indígena, enfrenta una crisis sin precedentes. Miles de desplazados, masacres y secuestros han azotado regiones como la sierra Mariscal, los Altos y la selva Lacandona. La Iglesia católica y organizaciones de derechos humanos han denunciado esta situación como un «conflicto armado no reconocido».
Una estrategia migratoria criticada
Chiapas, puerta de entrada de la migración centroamericana, se ha convertido en el principal punto de contención migratoria. Tapachula, en particular, ha sido descrita por activistas como una «cárcel al aire libre» para migrantes retenidos bajo la presión de las fuerzas de seguridad.
Un legado polémico
Durante su administración, Escandón minimizó sistemáticamente la violencia en el estado, incluso en eventos de alto impacto como el asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez. Su gestión deja a Chiapas fragmentado y sumido en una crisis que sigue impactando tanto a la población local como a los migrantes que transitan por la región.


