Un acuerdo roto
“El Mini Lic” había negociado beneficios legales tras declararse culpable y testificar en juicios clave contra figuras del Cártel de Sinaloa, incluyendo a Joaquín «El Chapo» Guzmán. Sin embargo, al reincidir en el narcotráfico, perdió los privilegios otorgados por las autoridades estadounidenses, comprometiendo no solo su situación legal, sino también la seguridad de su familia, quienes residían bajo protección en Estados Unidos.
Evidencia en su contra
La investigación del FBI, que duró al menos ocho meses, presentó pruebas contundentes contra López Serrano, incluyendo llamadas interceptadas, videos y testimonios de infiltrados que se hicieron pasar por sus socios. Según reportes, formaba parte de una red que traficaba fentanilo desde Sinaloa hacia territorio estadounidense.
Consecuencias legales y familiares
Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, señaló que esta reincidencia fue “un error muy grande” y anticipó un panorama complicado para López Serrano. “En Estados Unidos, tenemos un 95% de éxito en los juicios. Ahora será juzgado y ha perdido valor como informante protegido”, explicó Vigil.
Además, la ruptura del acuerdo podría poner en peligro a su familia, quienes podrían ser deportados a México, lo que, según expertos, los expondría a represalias de sus enemigos, principalmente “Los Chapitos”.
Sin detalles oficiales
El Departamento de Justicia de EE.UU. no ha emitido declaraciones públicas sobre la captura ni sobre el destino de la familia de “El Mini Lic”. Anabel Hernández, en su podcast Narcosistema, destacó que López Serrano había advertido que cualquier violación a su acuerdo afectaría directamente a sus seres queridos.
Hasta el momento, el caso sigue bajo investigación, mientras se esperan nuevas declaraciones oficiales.

