Hidalgo, conocido en la comunidad, fue atacado de manera sorpresiva, sin oportunidad de reaccionar, según testigos presenciales. Este crimen se suma a una lista de homicidios que, de acuerdo con los habitantes, parecen tener trasfondo en rencillas políticas y disputas de poder en la zona.
Antecedentes de un Conflicto Prolongado
Fuentes extraoficiales señalan que Wilmar y su familia habían abandonado Emiliano Zapata debido a constantes amenazas de un grupo delictivo identificado como «Los Chaparros». Mientras la mayoría de su familia buscó refugio en Las Choapas, Veracruz, Wilmar permaneció en la cabecera municipal de Pueblo Nuevo, donde finalmente encontró un trágico destino.
Exigencia de Justicia y Seguridad
Ante este escenario, los pobladores claman por la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales para garantizar la seguridad en el municipio. «Ya no podemos vivir así. Necesitamos patrullajes, vigilancia constante y acciones contundentes contra los responsables de estos actos», expresó uno de los habitantes, quien prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.
La constante violencia que asola a Pueblo Nuevo Solistahuacán pone en evidencia la necesidad de fortalecer la presencia de las corporaciones policiacas y de aplicar estrategias que enfrenten no solo a los grupos delincuenciales, sino también el impacto de las disputas políticas en la vida diaria de los ciudadanos.
Por ahora, la población espera respuestas claras de las autoridades, mientras el miedo y la desconfianza siguen marcando el día a día en este municipio chiapaneco.

